Fotografía de alimentos: consejos para tomar excelentes fotos para menús y publicitar tu restaurante

Tener buenas (¡y originales!) fotos de los productos y platos que se sirven en tu restaurante es muy importante. Eso es porque, en general, las fotos son la primera oportunidad de causar una buena impresión a los clientes. Ya sea en publicaciones en redes sociales, piezas publicitarias y principalmente en el menú, que es el mayor escaparate de tu establecimiento.

En el caso de los servicios de delivery, tener buenas fotos es aún más importante. Sin el apoyo de otros recursos del entorno físico – como aromas, decoración y buen servicio – son los principales responsables de despertar en el consumidor el deseo de realizar un pedido.

Clique aqui para ler este artigo em Português

Y mientras una buena foto de un plato puede despertar las ganas de comer cuando ni siquiera tenemos hambre, una foto mal tomada, que no destaca la comida, es capaz de arruinar hasta los apetitos más voraces. Y con eso, dañe también la reputación de tu negocio.

La fotografía es capaz de llamar la atención sobre tu marca, atraer consumidores, generar engagement en redes sociales y diferenciar tu establecimiento de la competencia. Pensando en ello, vale la pena invertir en un profesional especializado en fotografía gastronómica para aprovechar este recurso a tu favor.

Pero si contratar a un especialista aún no es una posibilidad para ti, ¡no todo está perdido! Es posible conseguir grandes fotos con un celular, un poco de práctica y siguiendo algunos de los consejos y trucos que hemos reunido en este artículo.

La simplicidad es la clave

Puede parecer obvio, pero siempre es importante recordar que el enfoque de la fotografía gastronómica siempre debe ser la comida. En general, lo más importante para el resultado final es fotografiar la comida fresca y bien presentada.

Esto significa que, si bien es posible crear composiciones de escenas que funcionen con otros objetos, tómatelo con calma. Al incluir muchas decoraciones y elementos llamativos, puede distraer al cliente de lo que realmente importa en la foto.

  

La iluminación marca la diferencia

La iluminación es uno de los elementos más importantes de la fotografía y marca la diferencia en el resultado final de la imagen.

Es importante que la luz sea abundante y difusa. Para la fotografía gastronómica, la luz natural es siempre la mejor opción. Por lo tanto, planifica tomar las fotos a una hora que tengas buena luz solar en el establecimiento.

Por regla general, evita el uso del flash, ya que crea sombras muy duras, toma profundidad y puede dar un aspecto unidimensional a los ingredientes, quitando el resalte de colores y texturas que son importantes para el resultado final de la foto.

Si la luz natural no es suficiente y necesitas una segunda fuente de luz, dé preferencia a las fuentes de luz continua, que pueden ser una lámpara o incluso una linterna.

En este caso, para evitar los mismos problemas que el flash, puedes utilizar una superficie blanca lisa (como espuma de poliestireno, cartón …) para hacer rebotar la luz de manera más uniforme o colocar un trozo de papel encerado frente a la lámpara para un efecto más difuso.

Al tomar la foto, presta siempre atención a las sombras que hace tu cuerpo, celular / cámara o cualquier otro objeto del entorno. Utiliza la iluminación para anular las sombras no deseadas.

 

Explora diferentes ángulos

Especialmente si aún no tienes mucha práctica, necesitas paciencia y voluntad para experimentar con ángulos y marcos hasta que encuentres lo que funciona mejor para cada plato.

Para ayudarte con este proceso, hablemos un poco sobre algunos de los ángulos más interesantes y bajo qué circunstancias se pueden usar.

– Ángulo directo

fotografia de comida angulo direto

El ángulo más utilizado para fotografiar alimentos es el directo, en el que la cámara está a unos 45º del objeto fotografiado, simulando el ángulo de visión de la persona que estaría comiendo.

Este ángulo funciona bien para todo tipo de alimentos, ya que brinda una perspectiva realista y resalta todo el plato por igual.

– A nivel del plato

fotografia de comida angulo 0

Colocar la cámara a la altura del plato (0º) es una buena técnica para añadir profundidad a la imagen, resaltar texturas y diferentes alturas del plato.

Esta alternativa es interesante si tu objetivo es resaltar ingredientes de alimentos que tienen capas, como tortas, sándwiches y tartas.

– De abajo para arriba

fotografia de comida baixo para cima

Las fotos tomadas de abajo hacia arriba provocan una distorsión que hace que el objeto parezca más grande de lo que es. A menudo se utiliza para fotografiar grandes bocadillos o hamburguesas, por ejemplo. Si tu idea es transmitir esa impresión de grandeza, este ángulo es la elección correcta.

– De arriba a abajo

fotografia de comida cima para baixo

La foto tomada de arriba a abajo, en ángulo directo, es también una de las más populares en la fotografía gastronómica.

Funciona muy bien si tu idea es mostrar una imagen más general del plato con varios alimentos, como un almuerzo comercial, o donde los ingredientes estén bien separados, como en un combo de sushi. También es interesante para ser utilizado en composiciones que muestran las etapas de preparación del plato, dando la perspectiva del chef.

 

Composición de la foto

La composición de una foto es el resultado del conjunto de elementos que aparecerán en la imagen y cómo están organizados. Para componer una buena escena fotográfica es necesario prestar atención a todo lo que se está enmarcando.

Aquí es importante recordar que el protagonista principal de la escena debe ser siempre la comida. Por lo tanto, todo lo que distraiga la atención o quite la armonía a la imagen debe ser eliminado de la escena.

Una buena foto es capaz de despertar el deseo por representar una bebida caliente, una carne jugosa o una ensalada refrescante. Entonces, la composición es el momento de incorporar elementos que te ayudarán a pasar todas las sensaciones.

¿Cuál es tu propuesta comercial? ¿Comida rústica, casera, platos ligeros, saludables o refinados? Tener esto en cuenta a la hora de hacer tus fotos te inspirará a tener las mejores ideas para presentar el plato y componer la imagen.

Para ser más claros, usemos la foto del antes y el después a continuación como ejemplo.

Es la misma comida en las dos fotos, pero la segunda composición fue mucho más atractiva, ¿estás de acuerdo?

Para entender mejor por qué, analicemos qué ha cambiado en la segunda foto:
  • Cambio de ángulo:en la primera foto, el encuadre está muy cerca y en ángulo de abajo hacia arriba, provocando una ligera distorsión en la percepción del tamaño del plato. La segunda foto, por otro lado, fue tomada desde un ángulo directo, simulando la vista del plato que tendría un cliente sentado en la mesa.
  • Cambio de vajilla: la vajilla más clara de la segunda imagen contrasta con el color de la comida y da más viveza al tono naranja de la zanahoria.
  • Composición de la escena: en la primera escena solo tenemos el plato, que parece estar suspendido por una mano que no aparece. En la segunda versión, el plato se apoya sobre una mesa de madera oscura. Al fondo, aparece la olla de colores donde se preparó la comida. Tanto la madera -que es un material rústico- como la olla colocada sobre la mesa, ayudan a transmitir la sensación de confort y familiaridad de una comida casera, despertando diferentes sensaciones en el cliente.
  • Toque de color: en la segunda foto, se espolvoreó una especia verde sobre la zanahoria, dando un toque extra de color a la comida monocromática. El verde también ayuda a transmitir la sensación fresca de los alimentos recién preparados.
  • Armonía de los elementos: hay una clara preocupación por la armonía de los colores en la segunda imagen. La olla tiene un patrón en tonos amarillos y naranjas, a juego con el color de la zanahoria. La mesa más oscura resalta el plato claro, que a su vez resalta el color de la comida.

¿Cómo conseguir una buena composición?

Para lograr una buena composición, ten a la mano algunos accesorios sencillos, pero que marquen la diferencia. Podrás utilizar platos y ollas que ya existen en el restaurante, proporcionar piezas de tela o servilletas con diferentes estampados y texturas. Utiliza un azulejo, una pieza de piedra / porcelana o madera para componer el fondo de una foto.

No olvides utilizar también los colores y texturas de la propia comida como elementos decorativos. Para hacer esto, agrega hierbas frescas, croutons de pan, cubitos de tocino crujiente o una salsa agradable de aspecto satinado colocada al lado del plato.

Por último, presta atención al montaje del plato para que la comida sea naturalmente más “fotogénica” en primer plano, con más protagonismo.

 

La edición es tu aliada

El proceso de edición es fundamental en fotografía. Entonces, si el objetivo es lograr un buen resultado, el trabajo no termina después del clic. Una vez que se ha tomado la foto, la edición puede (¡y debe!) Usarse no para cambiarla por completo, sino para perfeccionar el resultado final.

Para ayudarte a editar, existen varias aplicaciones gratuitas y muy fáciles de usar. Por lo tanto, aprovecha esta función para mejorar la iluminación y el encuadre, dando más énfasis a un elemento importante o cortando un elemento de la foto que está interfiriendo con la composición.

Cuando se trata de colores, recuerda mantenerlo realista. La idea es solo resaltar los tonos, colores y texturas naturales de los alimentos.

Bono: trucos de imagen

Algunos ingredientes, aunque deliciosos, no funcionan muy bien en las sesiones de fotos porque pierden el aspecto de frescura, se derriten o se deshacen muy rápidamente. Para eso, hay algunos trucos:

  • Para que la comida sea más llamativa o brillante, cepille un poco de aceite.
  • Los ingredientes como la crema batida se pueden reemplazar de forma escenográfica por espuma de afeitar, que tiene una textura y apariencia similar, pero una apariencia más duradera.
  • Para hacer más prominente el relleno de un pastel o los ingredientes de un sándwich, coloca un pequeño trozo de cartón entre las capas. Así, ganan altura y aparecen más en la foto.
  • Si desea un efecto de vapor o humo, una plancha de vapor, un humidificador de aire o una vaporera pueden ayudarlo a hacer el truco. Sólo ten  cuidado de que estos objetos no queden enmarcados en la foto.

Y tú, ¿tienes más consejos o trucos que utilices para fotografiar los platos de tu menú? ¡Comparte con nosotros!

Faça seu comentário